Pero el día había llegado

Era una guerra de convicciones y creencias en un momento donde el mundo se veía lamentable. Se había abusado del poder llegando a límites inimaginables. Se había abandonado a los que pasamos a un plano sin importancia, los que no éramos nadie. Todas las burbujas sociales se habían reventado haciendo que el sufrimiento se expandiera por la mente de todos. Pero el día había llegado. No sé si unirme fue la decisión correcta pero de pronto ya era parte de la rebelión. Todo empezó con unas pequeñas protestas que desencadenaron un infierno cuando los que, por conveniencia, decidieron unirse al estado para crear una nueva contra represiva. Debías correr, esconderte, te marcaban con una espiga en el rostro para identificarte y saber que podían apoderarse de tu vida. Maldita marca que se apoderó de la mía.

Pero el dia habia llegado cuento alessandra mazzini 2

De pronto nos despertamos dentro de un espacio totalmente blanco, cuatro paredes muy altas y una esfera al centro con un controlador. Ni bien se nos empezó a ir el efecto de una especie de anestesia que nos habían disparado para poder transportarnos fácilmente, empezó a sonar la voz de una mujer. No sabíamos de donde venía el sonido, parecía que las paredes tuvieran poros y que el sonido salía de ellas. Así nos dijeron cómo funcionaban las reglas de nuestra prisión, en la cual no podíamos ni tener contacto físico ni comunicarnos entre nosotros a pesar que estábamos en el mismo espacio. El controlador que estaba dentro de la esfera tenía la libertad de dispararnos con estas balas que te dopaban, caís al suelo y éste de pronto se convertía en arenas movedizas que te tragaban condenándote a una larga vida de las peores torturas que te podías imaginar. No sé cuánto tiempo pasamos encerrados. La noción de todo se había perdido, junto con cualquier tipo de esperanza. Nadie sabía que había más allá, pero teníamos tanto miedo de ir en contra de las reglas que por un momento preferíamos ni siquiera cuestionarnos. Se había muerto en vida y la peor pesadilla era saber que había que seguir despertando.

Pero el día había llegado, ya no nos importaban los rumores de tortura eterna si es que tratábamos de escapar. Varios tuvieron que sacrificarse para que solo unos cuantos logremos el objetivo. Y luego del silencio más escandaloso de mi vida, estábamos en la cima, dándonos con la asquerosa sorpresa de que habían cárceles interminables a nuestro alrededor.
No había vuelta atrás, teníamos que seguir hasta el final. Fuimos corriendo por los bordes mientras estos se caían a pedazos y las alarmas se iban activando. Que nosotros saliéramos, hizo que los residentes de los otros espacios decidieran seguirnos. Corrimos, corrimos, nada nos detuvo, ni el hecho de ver que seres cercanos fallaran en el intento de seguirnos el paso y volvieran a caer en alguna de las prisiones.

Finalmente lo logramos, habíamos llegado al borde, un lugar con aparentemente muy poca gente y tan lleno de polvo que ver se hacía muy difícil. Nos camuflamos en un bar para controladores pretendiendo ser parte de ellos, pero sería cuestión de minutos que notaran las marcas en nuestros rostros. Igual, parece que el mensaje desde la central sobre nuestro escape, llegó rápido a la periferia. Nos reconocieron, era demasiado evidente. Nos persiguieron y lo siguieron haciendo hasta que llegamos a un gran acantilado. Esta vez sus armas eran de fuego y ellos eran demasiados. Jamás nos detuvimos, a pesar del abismo delante nuestro…Y sonreíamos. De pronto cientos de nosotros volábamos por un campo de las flores más hermosas que jamás hubiésemos podido imaginar sintiendo por primera vez felicidad.

A veces pienso en por qué dejamos pasar tanto tiempo y si es que ellos nos seguirán encarcelando luego de este hecho que dejó una profunda huella en la vida de los que se quedaron. Quizás ahora refuercen las prisiones, quizás los suelos se hundan con todos ellos, quizás nadie vuelva a sentir lo que sentimos nosotros cuando corríamos mientras nos disparaban…Pero qué hermosas eran esas flores.

-Setiembre 2013-

Comments

comments

Leave a Reply

(*) Required, Your email will not be published